Para el análisis de hoy tenía pensado el comentario acerca de los patrocinios que existen en el mundo del deporte, especialmente en nuestro fútbol, pero el pasado domingo 25 de Setiembre, leía un escrito en “La Vanguardia” de uno de los grande para mí, el sr. José Mª Gay de Llébana, profesor titular del departamento de Contabilidad de la Universidad de Barcelona y uno de los mayores entendidos en materia económica del mundo del fútbol. Vale la pena seguirle.
En su comentario, analiza la situación económica del mundo del fútbol. No sólo en España, sino también de las principales Ligas Europeas. Y resumiendo, las conclusiones no son nada esperanzadoras. Vamos de mal en peor. La situación económica general está inmersa en una situación de crisis muy dura, pero los clubes, las ligas, los dirigentes, no se comportan como tal.
“… A 31 de diciembre de 2010, la deuda contraída por las 29 entidades no financieras del selectivo Ibex 35 importa 639.000 millones de euros, equivalente al 60’11% del PIB español. España es un país fuertemente endeudado… La deuda, en teoría se tiene que devolver. … Lo malo es que la etapa recesiva recorta ingresos, sobredimensiona los costes, estrecha los márgenes, precipita hacia las pérdidas… El fútbol español está aún peor. La Liga de las estrellas, con unos activos de 3.727 millones de euros, debe 3.480 millones, es decir, el 93%. Con media Liga en concurso de acreedores, cuando no con varios de sus clubes en bancarrota, nuestro fútbol sufre los latigazos de una crisis económica en buena parte alimentada por su propia estructura deficitaria -1.082 millones de Euros de pérdidas ordinarias entre 2006-2007 y 2009-2010-, en la que se gasta mucho más de los que se ingresa (…)
El colmo de los despropósitos cristaliza en la precaria Liga Adelante, donde los activos totales de sus 22 clubs, con 556 millones de Euros, igualan a sus deudas… Si la Liga de las estrellas pierde 89 millones de Euros, la Liga Adelante cierra con 43 millones de números rojos. En definitiva, el fútbol español en la temporada 2009-2010 encajaba un varapalo superior a los 130 millones de euros, que sin llegar a los aberrantes guarismos que ofrecen nuestras cuentas públicas, cuyo déficit anual ronda los 100.000 millones de euros, con un endeudamiento disparándose peligrosamente a cotas que sobrepasan los 700.000 millones de euros (65’2% del PIB), lo empuja hacia el abismo. … La Liga española solo crece en la medida en que lo hacen Barça y Madrid. Entre ambos facturan más de la mitad de los 1.646 millones de euros y gastan la mitad de los 1.848 millones de la liga. Esta temporada se iniciaba con varios clubs sin lucir patrocinios en sus zamarras. Los ingresos por márketing de la Liga de las Estrellas decaerán por debajo de los actuales 461 millones de euros. El consumo se retrae, la crisis castiga los bolsillos…”
En fin, el futuro inmediato no es muy ilusionante la verdad sea dicha. Pero ¿qué hacen los responsables ante tal panorama? ¿Quizá es el momento adecuado para tirar pelotas fueras y nombrar a la ya compañera fija de viaje, la crisis económica general, como responsable de ello? Los clubes gastan, derrochan, ven sus cuentas vacías, las deudas quizá no las ven por que miran a otro lado. Pero a nivel general ¿qué acciones reales se están tomando desde arriba hasta abajo para solucionar todos estos problemas? Será el momento ya de una vez por todas de sentarse y empezar a exprimirse la cabeza para poner orden en todos los rincones, desde arriba especialmente. Y no se trata de barrer y esconder el polvo bajo la alfombra. Es necesario un cambio radical en todos los aspectos. ¿Cuál? Si lo supiese, me sentiría muy afortunado. ¿Pero hasta qué punto se ha tratado todo esto? Para ello quizá habrá que sentarse seriamente, todos, y plantear soluciones, pero no es así. Todo son llantos y quejas. Tu ganas más, yo gano menos, liga de mierda, la culpa no es mía, tu eres más fuerte, yo soy un modesto, huelga de jugadores… Vamos bien. Como que la competición ya ha empezado y los aficionados se pueden sentar a ver el fútbol, ya estamos todos contentos y con la venda en los ojos. Y el resto es culpa de la crisis.
Mientras tanto, y siendo uno de los puntos iniciales que tenía en mente para mi análisis, desde el otro lado del mundo leo que la NFL ha firmado el patrocinio más caro de la historia en el mundo del deporte renovando contrato con la Multinacional PEPSI. Atentos: 2.300 millones de dólares por diez años de patrocinio. 230 millones de dólares anuales. Cierto es que Estados Unidos tiene otro formato, que allí existen las franquicias, que manejan cifras superiores… que, que, que… en definitiva, ¡que nos pasan la mano por la cara! Que son mejores, que gestionan mejor y de marketing saben un rato.
Ojeo la web de la LFP, y solo veo BBVA. Busco información y compruebo que renovó un contrato a razón de 20 millones de patrocinio en la LFP y unos 23 millones más en promociones y campañas comerciales para captar y vincular a sus clientes, por temporada hasta 2013. Luego ojeo la web de la NFL por curiosidad y PEPSI no aparece ni en la web. No aparece ni en las camisetas de los equipos. Cómo lo hacen? quién sabe. PEPSI está en los estadios y en la televisión, junto con otras multinacionales como GATORADE, TROPICANA, FRITO-LAY o QAKER OATS. Algunas de estas marcas ni las conocemos, pero seguramente también pagan una buena cantidad y obtienen un buen retorno. El retorno de BBVA existe. Notoriedad, nuevos clientes, promociones que realiza, actividades como el “Gol de tu vida”… incluso de la el nombre la mejor liga del mundo. Es curioso como aquí en España hablamos de nuestro fútbol nombrando la primera y la segunda División Española. Si vais al extranjero os daréis cuenta que la mayoría de personas, incluso gente de clubes, nombran a nuestro fútbol por “LA LIGA BBVA” y “LA LIGA ADELANTE”. Encima con un acento increíblemente acertado. Ya sólo eso me hace pensar que este patrocinio está obsoleto.
Luego vemos otro de los patrocinadores. NIKE. Tiempo atrás, el sr. Sandro Rosell, siendo el responsable de Sports Márketing de la Multinacional Americana, negoció un contrato pionero de patrocinio pensando qué era lo que todo el mundo miraba atentamente cuando veía un partido de fútbol. ¡¡EL BALÓN!! El balón tenía que ser Nike. Han pasado bastantes temporadas y NIKE sólo cambia el modelo del balón cada año. Así podemos comprarnos un balón distinto cada año. ¿Pero qué más ideas pueden aportar los patrocinadores? Estoy convencido que pueden salir muchísimas ideas si nos ponemos a pensar en ello. Y si lo hacen los que deben, mejor.
Luego está el orden de la competición. ¿Cómo podría afectar en los clubes que su organizador fuese capaz de conseguir unos ingresos decentes? Mejor dicho, ¿quién se gasta la pasta? Vamos a repartir y eso es difícil en clubes y Sociedades Anónimas Deportivas tan distantes y desequilibradas entre ellas. Claro, es que en Estados Unidos son Franquicias… Antes de esto optaría por que cada club avalara su presupuesto para la próxima temporada. Exigir el cumplimiento de sus ingresos y controlar sus gastos. ¿En Diciembre quieres comprar un jugador y se te sale del presupuesto? Lo siento, no puedes. Y si no sabes gestionar un club en categoría profesional, el club no es profesional, fuera. Y eso que La Liga BBVA y La Liga Adelante son profesionales porque así lo dice la LFP y su convenio colectivo, y las licencias de los jugadores.
En Segunda B, hay clubes “profesionales” porque usan un contrato laboral con los jugadores –normalmente- pero la RFEF exige un mínimo de 6 licencias profesionales (son mucho más caras) y 6 x 20 equipos x 4 grupos, pues es un buen pellizco. Pero la segunda B no es una categoría integrada en la LFP. ¿Son o no son profesionales? Bien, como la situación de los clubes es caótica, ha habido desapariciones, descensos, impagos, denuncias, etc… más que profesional es Lamentable.
Desde mi humilde opinión. ¿2 grupos de Segunda B de 22 clubes, integrados también en la LFP podría ser una buena opción? Los 2 primeros ascienden directamente. Los terceros y los cuartos promocionan. En total descenderían 6 equipos de la Liga Adelante (También hay 22 clubes). De este modo se refuerza una Segunda B actualmente con unos clubes más similares a la Liga Adelante y otros más similares a la 3ª División Española, los presupuestos de los cuales les supone un esfuerzo tremendo sólo para afrontar los desplazamientos. Además sería una Segunda B más competitiva e interesante.
La Tercera Divisón también se podría reforzar a nivel competitivo con estos clubes que les cuesta afrontar una segunda B. Y quizá también sería más competitiva juntando 2 comunidades en lugar de una tal como está ahora, sin asumir los gastos de una Segunda B. Cada comunidad tiene por lo general otra competición que engloba clubes de toda su comunidad por debajo de la Tercera División, siendo muy similar. Esta Tercera Divisón fuera del ámbito de la LFP, gestionada solo por la RFEF como la Segunda B. ¡Qué lío! No tanto, si se reducen los grupos de Tercera Divisón, organizar los Play Off de ascensos a 2ª B tampoco sería tan caótico y además sería la entrada al deporte profesional donde las variables presupuestarias de esos clubes deberían ser tenidas en cuenta también para acceder ahí.
“Mucho trabajo, es un giro demasiado grande, es imposible coordinar tanto cambio… y que todo el mundo esté de acuerdo” Quizá, pero algo hay que hacer y el camino por el que vamos, está demostrado que no es el correcto!
Como he dicho, esta es sólo una opinión. Mi humilde opinión. Y seguro que todos tenemos ideas, tanto organizativas, como creativas para conseguir recursos. Incluso para gestionar esos recursos decentemente. Pues promuevo a que todo el que lea esto y tenga alguna idea, la redacte como comentario.



















