Espanyol 1-1 Barcelona
Un derby táctico, un empate merecido
En el estadio del hoy local, Espanyol, debía jugarse el derby de la ciudad. El retorno a las canchas luego del paro navideño generó expectativas y obligaciones en los dos, además, con varios partidos de la jornada ya disputados, y algunos resultados que se dieron, (principalmente) Barcelona debía ganar para no alejarse del Real Madrid (que venció a Granada por un contundente 5-1).
Espanyol saltó al campo con un 4-2-3-1 para los papeles, pero 4-3-1-2 para la fluidez y naturalidad del juego. Pochettino paró a: Álvarez; Dídac, Moreno, Rodríguez y Amat; Romaric, Forlín y Weiss; Verdú; Sergio García y Thievy. La idea del equipo estuvo bien plasmada, el mediocampo fue motor
de juego ofensivo y seguridad (hasta cierto punto) defensiva. La naturaleza de Forlín cuajó perfecto para la funcionalidad exigida por el míster, él pudo (siendo natural defensa central) acoplarse en defensa y ocupar una posición defensiva y, con la ayuda de la buena transición defensa-ataque de su equipo, ser un hombre de ayuda ofensiva (por lo menos siendo respaldo en caso de pérdida para sus compañeros y un blanco más retrasado para cuidar la pelota y derivarla a otro sector); Su relevo lo realizó el marfileño Romaric, quien siendo más defensivo que Weiss y Verdú (mas adelantado), pudo suplirlo en caso de que el argentino tuviese que tomar una posición defensiva de presión más adelantada para obstruir la circulación óptima del mediocampo culé. Además la línea de mediocampistas pudo elevarse tanto por la ocasión siguiente: El único jugador de ataque barcelonés (jugador parado netamente en ataque quiero decir) fue Lionel Messi y dependiendo la zona de ataque, Alexis o Alves por las bandas. Así, manteniendo la línea de cuatro defensores en todo momento, pudo reprimir el ataque rival.
Por otro lado la línea de defensas del equipo “periquito” se mantuvo siempre ordenada y, haciendo la salvedad del final del partido donde debió buscar el empate, ni siquiera sus defensores laterales llegaron al ataque; Esto sirvió para cubrir la principal amenaza ofensiva del cuadro blaugrana, Alexis y Dani Alves, quienes siempre pegados (literalmente) a la línea de cada banda obligan a estirar las posiciones defensivas logrando así superar numéricamente y cualitativamente al rival dentro de su propio área (Hoy lo logró en algunas ocasiones, pero la concentración y aplicación táctica de los mediocampistas del Espanyol entorpeció esa faceta).
Su partido estuvo basado en “hacer de cuenta” que el mediocampo era su línea defensiva y así intentar obviar el enfrentamiento directo entre el ataque de Barcelona y la defensa del local ( la línea defensiva estuvo parada intentando, con una altura hasta la línea del área grande, interceptar, cortar y anticipar al centrodelantero de ocasión que presentaran los de Guardiola (Messi, Cesc y hasta Alves cuando dejaba su posición del lateral).
Siempre es un reto analizar al Barça porque es difícil descifrar ciertas cosas, pero analizándolo cotidianamente se pueden ver mejor los cambios tácticos y de función que realiza; Aparte, acostumbrados a ver que gane partido tras partido, cuando el resultado no es a su favor se hace más interesante aún su análisis dado que debemos ver porqué no ganó y porqué si empató o perdió, sobre todo ante equipos como el Espanyol que hoy sostuvo el resultado desde el juego, desde lo táctico y supo anotar y llevarse el encuentro.
Barcelona por su parte jugó a su estilo pero un buen planteamiento rival y, obviamente, una carga emocional diferente a la de otros partidos hicieron que le empataran sobre el final (mereciendo Espanyol la igualdad).
Para describir cómo jugó este equipo es posible aunque no definitivo, poner un número telefónico como se dice, una formación táctica, aquí hay que hablar de movimientos y funcionalidades, de períodos de encuentros, de situaciones me refiero. Podemos decir que los de Guardiola a veces mantienen el dibujo incluso “cambiándole el nombre” a las “fichas” dentro del campo, porque por ejemplo Cesc cambia posición con Alves y, por cambiar de posición cambia también de funcionalidad, o sea, pasa a cumplir la función que la posición que cubría Alves rige. El brasileño Daniel Alves tiene la capacidad de ocupar varias posiciones y mantener un nivel bueno en todas ellas, su aplicabilidad táctica es principalmente por la banda, dado que naturalmente es defensor lateral. Guardiola ha sabido encontrar en él (si no lo encontró se lo entregó él mismo) su lado técnico-ofensivo, como defensor era un gran atacante, ahora es un gran defensor y un atacante natural. Su función es la de abrirse para abrir la defensa y además es fundamental en el funcionamiento fluido del equipo; ¿Porqué? La situación que se da repetidas veces es el intento de algún jugador del mediocampo del Barcelona por romper la defensa rival en el espacio que dejan el defensor lateral y el central (obligando al defensa lateral a dudar entre marcar la pelota o abrirse para reprimir a Alves), así jugando con la “duda táctica” del rival, Alves pasa a ser pieza clave en el dibujo táctico por ser blanco de apertura de campo y continuación de tenencia de balón o ejecutor de centro al área. Además en algunas oportunidades cortando la defensa, queda posicionado como centrodelantero, creando confusión en el rival y abriéndole otra puerta al poseedor de la pelota que se haya por delante del área (habitualmente Iniesta o Xavi). Así, cuando Cesc cambia de posición con él, debe cumplir todas esas labores, debe funcionar como Alves, como el extremo derecho del Barcelona, que no es igual al extremo izquierdo (digo, “funcionalmente” hablando, Alexis cumple una función mas ofensiva y sin responsabilidad concreta de defensa).
Barça atacó fundamentalmente por los costados, aunque tomó muchos recaudos en defensa por el orden que tuvo Espanyol y por la cantidad de pérdidas de pelota que tuvo antes de los ¾ de campo rival, esto fue propicio para los de Pochettino para contraatacar en pocos metros.
El posicionamiento de los jugadores de Barcelona es perfecto, encastra bien sobre todo en retroceso a defensa. Por derecha encontramos a Carles Puyol como defensor central derecho (natural defensor central en línea de cuatro) y a Daniel Alves, natural defensor lateral venido a extremo; Esto le permitió al Barça cambiar de dibujo en el encuentro. Por el lado izquierdo la defensa está compuesta por la presión del mediocampo y la ocupación de una posición no tan retrasada de Alexis Sánchez (un jugador ofensivo neto); O sea, cuando la pelota se dirige a ese sector, Iniesta, Busquets, Xavi o Cesc (ocasionalmente) son fundamentales para no sufrir un ataque cara a cara del rival contra Abidal. El francés es muy importante en retroceso en velocidad, porque su capacidad física le permite vencer en ocasiones a su contrincante.
Otro punto importante para frenar la ofensiva rival fue la toma de marcas en el “backstage” (por así decirlo) de la jugada; Quiero decir, al llegar Espanyol al borde del área por un costado, Barcelona tiende a achicar espacios y juntar muchos jugadores en ese lado, pero además, libera a algún jugador para marcar muy de cerca al encargado de “estirar” y amenazar el arco por el otro lado, por el lado “Off” del avance ofensivo. Así no dio espacios ni cedió marcajes, lo que entorpeció y casi impidió definitivamente la ofensiva de Espanyol.
Igualmente, entre tanto “bueno” quiero destacar dos “malos” del Barcelona. Ya hablé de cómo jugó y cómo se paró en el campo y sus movimientos y funcionalidades más importantes que incidieron más fuertemente en el partido, pero hay dos puntos que le costaron el empate final y podrían haberle hecho perder los puntos. 1) Algo que no es habitual en Barcelona es la mala salida con pelota al pie en jugadas en que roba el balón muy atrás. A diferencia de otros partidos no presionó tan arriba y sí presionó muy fuerte al borde de su área, así entorpeció su salida sin tener blancos claros para pasar el balón.
2) Algo habitual y que lo ha hecho perder algunos puntos en Liga y Champions, el juego aéreo. Volvió a perder de arriba, esta vez por el lado de Abidal (lado menos defensivo pero no mas ofensivo) y le igualaron 1-1 cuando corrían 85’ de juego.
La ventaja llegó por un lado, el empate por el otro. Dani Alves centró para que Cesc anotara el 1-0 y Abidal fue superado para el 1-1 de Álvaro casi sobre la hora.
Luego del empate de Espanyol, Piqué subió a jugar de centrodelantero y desperdició su ocasión.














