Apuntes tácticos ida semifinales de Copa del Rey

David Martínez 2 febrero, 2012 1
Pouso y Bielsa

Pouso y Bielsa

MIRANDÉS 1-2 ATHLETIC

CONGESTIÓN PARA POSTERIOR DESCONGESTIÓN

El partido se disputaba en Anduva, capital del futbol por unas horas, donde se palpaba la emoción desde horas antes de comenzar el encuentro. Aproximadamente una hora antes, del inicio del partido el estadio se encontraba prácticamente lleno. La trascendencia del partido y la magnitud de la importancia de la eliminatoria, para ambos conjuntos, ya sea Mirandés o Athletic Bilbao, la marca el hecho de que el seleccionador nacional, Vicente del Bosque, estuviera presente, lo que le concedía mayor interés a la primera semifinal de la Copa del Rey.

El partido comienza como se esperaba, según los últimos enfrentamientos del Mirandés en la Copa, presionando arriba la salida de balón del conjunto de San Mamés. Esta circunstancia fue analizada a la perfección por el “Entrenador de Entrenadores”, el señor Marcelo Bielsa, quien ordenó a sus jugadores que mantuvieran la posesión y control del partido durante largos periodos de tiempo. La intención desde un primer momento no era otra que generar desgaste físico y táctico, provocando desorden en las estructuras del Mirandés, con la consiguiente consecución de espacios libres, generados por la circulación rápida de balón.

El Mirandés se encontraba en la dicotomía de si continuar presionando o replegar ante la imposibilidad de adquirir el orden lineal y estructural que requería ese comienzo fulgurante del Athletic de Bilbao. El conjunto de Bielsa tenía claro que el control del partido debía de llegar logrando el orden siempre desde la posesión del balón.

Se antojaba esencial la aportación por el exterior de jugadores como Iraola, que dotaran de amplitud el ataque vasco ante la masificación de jugadores en la parcela ancha del campo.

En el min 18 de partido, llega el primer gol del partido, fruto de una jugada elaborada desde la frontal del área del propio Athletic de Bilbao, donde la transferencia de balón, comienza en Javi Martínez, que cede atrás el balón a Gorka Iraizoz, que cambia el sentido de circulación de balón hacia el perfil izquierdo, donde inicia Amorebieta, un pase en corto al centro del campo, donde viene a  la recepción de balón Ander Herrera. Es una muestra del juego elaborado por el que apuesta, “El Loco”, donde la apertura de balón buscando perfiles exteriores, es constante, tratando de dificultar la presión del equipo contrario, por estar más alejados de su propia portería. De Marcos, controla el esférico en banda izquierda, realiza un dribbling del lateral derecho del Mirandés, llegando a línea de fondo, donde De Marcos, en una demostración de gran talento, levanta la cabeza para visualizar la posición de su compañero Llorente que había ejecutado un movimiento inteligente previo al contacto con la cabeza del balón. Hablamos de un “me voy y vengo”, donde Fernando hace ver al rival que su desmarque va hacia el primer palo, pero rectifica su trayectoria y logra llegar a tiempo al segundo palo para el posterior remate a Gol.

Llorente fue el hombre clave

Llorente fue el hombre clave

Todo comienza en un desajuste inicial del Mirandés, el cual realiza un pressing adelantado incorrecto, a lo que le sigue la inexistencia de interpretación de la situación por parte de los futbolistas más próximos al balón, de realizar una falta y así poder evitar que el Athletic progrese líneas y favorecer la reorganización defensiva.

El Athletic de Bilbao, en todo momento, busca atraer al Mirandés, facilitando la presión de tres cuartos de campo hacia delante, con la clara intención de realizar cambio de orientación medio o largo y superar líneas. Las transiciones defensa-ataque eran máximas en cantidad y calidad, puesto que el modus operandi era la recuperación inmediata tras pérdida de balón. El Mirandés se desplegaba bien en ataque, cuando disponía de oportunidad, llegando con muchos efectivos arriba, pero los repliegues se ejecutaban a un ritmo insuficiente. “No se trata de correr más, de hacerlo a mayor velocidad, de ser más vigoroso o de tener una enorme destreza para el juego de cabeza. Sencillamente de lo que  se trata, es  de intervenir en concordancia con los que te circundan, de establecer combinaciones precisas” afirma Oscar Cano. Decía Menotti que “lo importante de un futbolista no es la preparación física sino que aprenda a jugar al futbol”.

Todo esto lo quiero reflejar en el sentido de que, debe premiar en todo momento, el equilibrio ofensivo y defensivo, puesto que al fútbol y en un campo únicamente se juega con un balón, y si lo tiene en este caso el Athletic Bilbao, el Mirandés tiene que preocuparse de estar bien posicionado y parte de ese trabajo se logra con ayudas permanentes y una ocupación racional del espacio para estar en disposición de llegar a todas las jugadas y posibles sucesivas acciones. El factor sorpresa se debe evitar en todo momento.

En determinadas fases del partido, se echó en falta la predisposición al esfuerzo para garantizar la recomposición del bloque defensivo en caso de no recuperarse el balón de manera inmediata, todo ello en la primera mitad del Mirandés.

En cuanto a la aportación del Athletic de Bilbao, trataron de desequilibrar por los pasillos laterales de manera directa o a través de asistir al jugador que se incorpora facilitando penetración al lateral con Iraola, por el perfil derecho.

Se denota un buen trabajo del equipo de Bielsa, en cuanto a los conceptos del ataque organizado, con una correcta dotación de amplitud y profundidad entre las unidades defensivas del Mirandés, con la aparición permanente de Iker Muniain y De Marcos, generando desconcierto en sus pares y desmarcándose en posesión ampliando el espacio de intervención garantizando así la progresión, y gestionando el balón con recepciones seguras de Ander Herrera enriqueciendo de continuidad el juego.

Otro concepto a tener en cuenta es la presencia de Fernando Llorente en momentos de finalización de acciones de ataque como se percibe en el primer gol.

En el min 27 de partido, Llorente, coloca el 0-2 en el marcador, fruto de una jugada donde se percibe claramente el acoso al que somete el conjunto vasco a sus rivales con el ansia de recuperar el balón, no permitiendo girarse a ningún oponente, e impidiendo la continuidad en el juego del Mirandés, capturando rechaces y ocupando espacios relevante para ello, como es el caso de Javi Martínez o Ander Herrera.

En la segunda parte, las constantes interrupciones en el juego, favorecen las llegadas más por inercia que por juego del Mirandés. Todo ello ocasionado, por la concesión del esférico al conjunto castellano, por parte del Athletic de Bilbao. Quizás en la segunda parte, el Athletic Bilbao especula, permitiendo intervalos en anchura y profundidad, permitiendo circulación de balón al Mirandés, que con la salida al terreno de juego de Lambarri, el “Llorente” del Mirandés, provoca la fijación de los centrales en su parcela no permitiendo desplegarse demasiado en ataque y que reduce distancias en el marcador en el min 90 de partido, dejando muy viva la eliminatoria para el partido de vuelta en San Mamés.

Cesc

Cesc

VALENCIA 1-1 BARCELONA

LA IMPORTANCIA BATALLA DEL MEDIO DEL CAMPO

De todos es sabido que los enfrentamientos entre valencianos y catalanes siempre suponen que hay en juego más que tres puntos, En este caso, es literal, no había en juego los puntos, sino que lo que había en disputa era la posibilidad de llegar con opciones al partido de vuelta en el Camp Nou.

Desde la presentación del once titular de cada conjunto, se podía intuir cual iba a ser la tónica del partido. Las intenciones estaban claras.  A la salida de los equipos, la afición realizó un mosaico desde la grada en el que se podía leer ‘Jo crec’ (Yo creo). En ese mismo instante comenzaba el partido.

El conjunto de Unai, con el planteamiento del doble lateral, compuesto por Jordi Alba y Mathieu, tan habitual en los enfrentamientos ante Futbol Club Barcelona, señalaba que la seguridad podría llegar por esa protección del espacio, pero Pep, sabedor del posible planteamiento, se anticipa recolocando a Carles Puyol en el lateral derecho como medida de precaución. El Barça, quería evitar a toda costa, las situaciones de 2 vs 1 en ataque del Valencia, mediante la conservación del espacio por parte de Puyol en la parcela derecha. La misma lectura realiza Emery, siendo previsor de las internadas de un Dani Alves como lateral derecho titular en condiciones de normalidad. Aun así, no se trata de normalidad o no, sino que simplemente son variantes que tratan de hacer menos previsible a tu equipo frente al adversario. Cada entrenador debe tener la necesidad de cuestionar el orden existente, debiendo buscar explicaciones diferenciadoras a las que se dan por aceptadas.

El futbol no tiene verdades absolutas, todo lo que podamos creer que podemos prever, puede ser correcto o no, debido a la inexistencia de la lógica. Factores como el tiempo, el espacio y sobre todo la velocidad de ejecución desestabilizan cualquier intención. No existen mecanismos capaces de contrarrestar la naturaleza misma.

Volviendo al partido en concreto, era un partido complicado para Valencia y Barça. El FCB nos tiene acostumbrados a jugar con grandes dosis de amplitud, provocando constantes ayudas por dentro del equipo rival, véase a David Albelda, evitando que jugadores como Cuenca o Alexis, busquen salir del regate y finalizar con pierna dominante. Ese mecanismo de actuación permite la presencia de medios avanzados  como Fábregas,  o Thiago, o incluso llegando con opciones el extremo opuesto, llegando al área por el lado contrario al que circula el balón.

El  Barcelona centralizaba menos su ataque por carril derecho, debido a que no podían contar de inicio con las incorporaciones, por sorpresa de Dani Alves.

Si alguien espera que comente alguna situación de la actuación de los árbitros, no lo haré, puesto que como profesional del futbol, considero que no se les concede el respeto y la estima que requieren, en tanto en cuanto, sin ellos no podríamos trabajar ni futbolistas ni entrenadores…etc.

Dicho esto continúo. En el partido, hasta la segunda parte, no logramos concebir un Barça con el dominio del juego interior, en base debido a la ausencia de jugadores como Iniesta o Xavi, hasta que Thiago consigue alcanzar el grado de confianza requerida. La falta de ese trabajo en el juego interior de Thiago y Fabregas, en la primera parte, provocaba la no polarización de la atención de los contrarios para facilitar el trabajo de los exteriores como Alexis o Cuenca. Se basa en una relación de reciprocidad manifiesta de interiores y exteriores.

Emery tuvo la superioridad numérica, pero no mantuvo la posicional todo el encuentro

Emery tuvo la superioridad numérica, pero no mantuvo la posicional todo el encuentro

Todo esto conclave de ideas, tiene un factor condicionante como el juego del equipo al que nos enfrentamos como ocurre con el Valencia CF. Ellos conocen las regularidades en el control del partido por zonas intermedias, de jugadores como Thiago y Fabregas, y para contrarrestar esa situación Unai, sitúa a Albelda y Ever como pivotes con la inestimable ayuda de los tres mediapuntas, en tareas defensivas como son Piatti, Jordi Alba y Jonás. Búsqueda de superioridad numérica en defensa en ataque. Pero dicha superioridad numérica en ataque y en defensa del Valencia CF en la primea parte, no se manifestó en la segunda parte, donde el centro del campo del Barça logra adquirir superioridad posicional, que no numérica, en el centro de operaciones del juego. A raíz de ese detalle se modifica la dinámica del partido.

El partido de vuelta resulta de especial interés, puesto que obliga a Valencia CF a marcar en el Camp Nou, y el FCB, utilizara su mejor recurso para conservar el resultado positivo de la ida, mediante el dominio del juego, iniciativa y progresión sin renunciar a nada en ningún momento.

DAVID MARTINEZ CASTRILLO

One Comment »

  1. FRAN ESCRIBA 2 febrero, 2012 at 16:55 - Reply

    Excelente análisis de ambas semifinales. Por mi parte solo añadir que el Ath. Bilbao dejó ‘abierta’ una eliminatoria que podía haber resuelto con comodidad de no haber entregado en la segunda parte el control del partido al Mirandés. En cuanto a la otra semifinal, es evidente que la ausencia de Xavi, Iniesta e incluso Alves restan continuidad al juego de ataque del Barça y provocan que la participación de Messi en el juego sea más esporádica y con un carácter más individualista que cuando tiene a esos jugadores en el campo.

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