Phillipe Coutinho aterrizó el miércoles a la ciudad Condal para firmar por el Espanyol. Su llegada ha causado un gran revuelo en la afición ‘perica’, pues a pesar de no ser una estrella a nivel mundial, sí que es una de las más firmes promesas de la ‘canarinha’ y quizás junto a Neymar y Ganso representan el futuro de la ‘seleçao’. A pesar de no ser titular en el Inter de Milán, poca gente creía en su cesión, y en este caso, muchos pensaban en algún equipo de Liga de Campeones. Porqué de calidad le sobra y carácter también. En el Espanyol formará, si se acopla bien, uno de los tríos de ‘mediapuntas’ con más calidad y sobretodo, más variado del futbol español, junto con Verdú y Vladimir Weiss. Por fin, la secretaria técnica blanquiazul se ha movido con velocidad y haciendo las cosas correctamente. Además de Coutinho, llegaron Kalu Uche y Víctor Sánchez.
Coutinho llegó a Europa el verano del 2010 de la mano del Inter (cuando acababan de ganar la Liga de Campeones) y rápidamente demostró que podría asentarse en el primer equipo. No obstante, su evolución ha ido más lenta de lo esperada, teniendo en cuenta que el futbol en Italia dista mucho del realizado en Brasil o en España, su juego atraía menos la atención del cuerpo técnico en muchos partidos, además de estar aún desarrollándose físicamente y mentalmente. Fue entrando en el equipo con menos asiduidad pero con el desparpajo y la calidad que ya ofrecía en el Vasco Da Gama y en las categorías inferiores de la ‘canarinha’. En el último mes se especuló con su sesión y algunos pensaron que el mejor sitio sería la Liga BBVA y el primero en adelantarse fue el Espanyol, que necesitaba urgentemente un revulsivo como lo fue Osvaldo en su dia, no tanto para mejorar resultados, sino para aspirar a lo más alto posible. Así pues, se habla que el equipo entrenado por Pochettino podría optar a jugar la Liga de Campeones, y la afición está pidiendo a gritos que integre a su nueva adquisición para poder disfrutar de un ‘triunvirato mágico’ como lo es el de Verdú-Coutinho-Weiss. El catalán representa el orden y la calma, el último pase y el regate menos espectacular pero efectivo. El eslovaco representa la velocidad y la explosión, la chispa necesaria para romper partidos y el brasileño la técnica depurada y la clase. Además, si se ponen las pilas, pueden llegar a una buena cifra de goles.
No obstante, para los goles hay un nuevo seguro de vida y suplidor de las bajas de Álvaro y Sergio García. Kalu Uche vuelve a la que fue su casa como canterano ahora hará 12 años, cuando aún era un pequeño grumetillo al que le costaba meter goles. Curtido en mil batallas, la última en el Neuchatel, donde ha vivido de todo menos futbol (a pesar de buenas cifras), vuelve a la Liga Española para garantizar un mínimo de 6 goles, un renta que taparía el hueco que dejan los lesionados. Evidentemente, se confía en un poder mayor como goleador del nigeriano, que siempre ha jugado tan bien en equipos con un juego ofensivo. Si todo sigue su curso, es muy probable que juegue los próximos cuatro partidos de titular, alternándose con Thievy y dependiendo del juego de Pochettino, pero dando un punta fijo para poder olvidarse en parte del asunto goleador.
El último en aterrizar es el exblaugrana Víctor Sánchez, el polivalente jugador que también estaba en el malogrado Neuchatel. El catalán era la última pieza que faltaba al puzle perico, un jugador que puede jugar en casi cualquier posición del campo y que tan buen rendimiento dio a Xerez y Getafe y también, en menor medida, al Barça.
Jordi Lacambra (@jordilacambra)



















