José Miguel González Martín del Campo, más conocido como Míchel se decide al final por un equipo, y ese es el Sevilla. El que fuera jugador del Real Madrid y entrenador del Rayo Vallecano, Real Madrid Castilla y Getafe, se enrola como comandante de la tripulación sevillista.
Como se anunció hace unos días en esta web, parecía que el destino de Míchel iba a ser el de entrenar al colista de la liga, el Zaragoza. Al entrenador no le gustó que se filtrara que él era el elegido para el banquillo maño y además pedía muchos refuerzos, cosa que la directiva y el club no podían soportar (hay que recordar que el Zaragoza está en ley concursal). Así pues, las negociaciones se rompieron y el elegido por Agapito Iglesias fue Manolo Jiménez. Mira como es el destino, que las vidas entrecruzadas en estas últimas semanas de ambos entrenadores, ha llevado a Míchel al club de los amores de Manolo Jiménez.
José María Del Nido ha roto su proyecto de inicio de temporada y Marcelino García Toral le ha durado 6 meses. Y los motivos son evidentes, hacía falta un cambio de rumbo y mejorar lo hecho hasta ahora, porque este Sevilla no funcionaba. El club de Nervión es undécimo en la tabla con sólo 6 victorias en los 21 partidos jugados. Sólo hay cuatro equipos con menos partidos ganados que ellos (Villarreal y Sporting (5), Racing (4) y Zaragoza (2)) y tienen a Osasuna, Mallorca y R. Sociedad con las mismas victorias. Además, de los siete partidos perdidos, cuatro han sido en el feudo sevillista y fuera sólo han conseguido ganar un partido. Hay que contar que los últimos resultados no acompañan, dos empates (Espanyol y Betis) y dos derrotas seguidas (Málaga y Villarreal) en los cuatro últimos partidos de liga y a lo que hay que sumar la eliminación de la Copa del Rey contra el Valencia y la eliminación de la Europa League a principio de temporada.
Estadísticas que no reflejan la calidad de la plantilla y que no están acorde con la historia reciente del sevillismo. Seis títulos conseguidos en esta última década y que reposan en las vitrinas del Sánchez Pizjuán, un estadio que ya no aguantó más con la derrota del pasado domingo contra el Villarreal por 1-2.
Y eso es lo que espera la directiva y la afición, una reacción del equipo, de la mano de Míchel, con un cambio de rumbo similar al del Villarreal, Atlético y Granada que ya lo han hecho con Molina, Simeone y Abel.
A Míchel siempre le ha gustado el buen juego, pero lo que buscan en Nervión, ahora, son resultados. Hoy empieza la primera etapa, como entrenador, fuera de territorio madrileño y con la intención de poner al Sevilla donde ha estado estos últimos años. Para empezar, Del Nido ya le ha puesto esa pizca de presión, al calificar a Míchel como “el mejor entrenador del mundo”.
Fran Blanco Redondo @Fran21br



















