Han sido 6 años muy intensos en Gijón. Dejando a un lado el infierno que les quemó en segunda durante años (después de descender protagonizando una de las peores campañas de un equipo en 1º división), obtuvieron el pasaporte para la mejor liga del mundo y desde entonces han conseguido la salvación, con un fortín llamado ‘El Molinón’, con victorias épicas, jugadores que han causado una gran impresión, y sobre todo, un ‘Dios’ terrenal llamado Manolo Preciado, que ha conseguido lo que pocos entrenadores pueden presumir: aguantarse más de un lustro en un banquillo español. Preciado ha simbolizado el espíritu del guerrero, que nunca se rinde, que batalla con todos, ya sea entrenador o jugador, y ha vendido cara su destitución. Alguien en Gijón decidió que había acabado un ciclo y que este ciclo nuevo debía de llevar un nuevo nombre escrito: Escogieron al polo opuesto de Preciado, Javier Clemente, conocido por sus años de entrenador y por encima de todo por sus ya famosas declaraciones que año tras año llenan portadas y crean en los críticos del futbol una animadversión hacia este personaje, como mínimo, curioso.
“En el primer tiempo estuvimos apagados, no jugamos a nada, y el público lo supo. Tras el descanso empezamos a achuchar y a apretarnos, y el público se puso cachondo’’. Javier Clemente recitó esta frase en un partido en San Mamés, cuando dirigía el Ath. Bilbao. Sus ruedas de prensa nunca dejaron indiferente a nadie. Siempre le gustó ser el centro de la atención, captar la imagen de los focos. Ha llegado a Gijón criticando a Messi, al juego del Madrid y el ‘jogo bonito’, argumentando que lo ‘bonito’ es la victoria, no como la consigues. Fiel a su método, en los entrenamientos deja siempre demostrado como se ha de jugar, abiertos a las bandas, subir con decisión, tapar bien los carriles y sin dudarlo alguna vez, juego subterráneo si es necesario. Por encima de todo, encontrar un peón en la delantera que descuelgue balones y remate todo lo que llegue al área pequeña.
Ricardo León, mediocampista del Gijón, ya ha comentado que se siente ‘’sorprendido por los métodos de Clemente“ y es que en la plantilla hacía tiempo que se deseaba un cambio de rumbo, un estilo nuevo. Ahora viene el momento de saber con que armas dispone Clemente para su juego y si variará mucho el sistema de Preciado. Para empezar, Nacho Novo acaba de abandonar el equipo rumbo al Legia de Varsovia, y el equipo cuenta con el refuerzo de invierno de Adrián Colunga, que ya debutó el pasado domingo frente al Valencia. Entre el asturiano y Barral deben llevar el peso, pero ninguno de los dos es un delantero al más puro estilo Clemente, lo que da a pensar que Trejo, un delantero más corpulento y de más altura pueda tener más minutos arriba, al menos acompañando a Barral. Seguirá optando por las bandas, con De las Cuevas y Carmelo, aunque el canario no sea un jugador puramente del carril. Y junto a este ataque, es muy probable que refuerce la defensa en cada partido, o situando un organizador defensivo adelantado a los dos centrales (podría ser Botía), o colocando más músculo en el medio del campo y sacrificando a un jugador de toque (Ayoze podría tener más minutos junto a Eguren).
En definitiva solo el tiempo dirá si el Sporting ha hecho bien en apartar a uno de sus mayores emblemas de su historia y colocar a un emblema del futbol español, que a pesar de todo le envuelve más la polémica que a Preciado. ¿Era este el momento de cambiar? ¿Realmente Preciado no podría haber salvado al equipo? Son preguntas a posteriori y fácil es sumarse al carro de las dudas. Lo que queda claro es que Clemente no dejará a nadie (A NADIE) indiferente.
Jordi Lacambra (Twitter: @jordilacambra)


















